Haisell Beteta es una joven que desde hace siete años ha hecho carrera como Gerente y catadora de café en el Grupo de Fincas Mierisch, empresa miembro de la Plataforma de Café Sostenible Nicaragüense, Nicafés. Conoce cómo saltó de la contabilidad y finanzas al mundo del café compitiendo en escenarios internacionales.

Haisell describe la catación como una experiencia mágica, “cuando estás catando una taza de café, es como si tu paladar se fuera enamorando, a medida que saboreas el contenido, la forma, vas descubriendo cada parte y proceso detrás de ese café. Además, te conecta con memorias y experiencias, es agradable” dice la oriunda de la ciudad de Matagalpa al norte de Nicaragua.

En el año 2018, ella junto a un equipo de catadores internacionales participó en el certamen “La Taza de la Excelencia”. “Los cafés de Nicaragua tienen un potencial increíble para tener acceso a nichos de café de especialidad, el futuro de la caficultura nicaragüense se encuentra en los cafés de calidad, es una posibilidad bastante clara para muchos en el sector como alternativa para la crisis de precios”.

Los cazadores de sabores

En las empresas Mierisch, diariamente se cata todo el café que está llegando al patio.

Los del equipo de control de calidad son como los “cazadores de sabores”, cuando encuentran un sabor exquisito corren a tocar la puerta de Haisell para que ella también tenga la oportunidad de saborearlo y para que aporte a la ficha de caracterización de ese producto.

Laboratorio de catación Beneficio Don Esteban, Fincas Mierish. Foto de Martha Irene Sánchez

El café se clasifica y califica en la catación para cumplir con las exigencias de los clientes y ver la posibilidad de potenciales clientes de ese producto.

Pero a la hora de catalogar una taza: “Todos somos un equipo, y tratamos de ser los más críticos a la hora de catar, tomamos en cuenta las opiniones de cada uno de nosotros para poder llegar a un consenso sobre la calidad del café”, explica Haisell.

“La catación te abre los ojos, cuando empiezo a involucrarme más con el equipo del laboratorio que teníamos en ese momento para mí eso era como un mar de ideas en mi cabeza, todo tiene sentido ahora, todo el trabajo que se hace en la finca, todo el trabajo que hacemos en la planta, en el patio, como viene a quedar en una taza de café”, señala Haisell.

Pasión que trasciende

La trazabilidad de una taza o su proceso de producción de principio a fin también es percibida por los clientes, Haisell cuenta que cuando se sienta a tomar café con ellos, en ese momento comparten las sensaciones que se experimentan y así catalogan si el producto es bueno o no.

 “El café es una bebida social, nos reúne, va más allá, es todo un mundo, marca un estilo de vida, incluso nos une con las personas que trabajan en el campo”, explica.

De contadora a Gerente

Haisell distribuye el 50 por ciento de su tiempo en la catación y el otro 50 a la gerencia.

Haissell Beteta la jóven que ha hecho carrera como Gerente y catadora de café. Foto de Martha Irene Sánchez

Tenía 24 años cuando entró a la empresa como auxiliar contable. No sabía nada de café. Sus jefes, entre ellas, Eleane Mierisch vieron su potencial y la encarrilaron en este mundo.

Pero ir escalando implicaba un compromiso que debía asumir con mucha humildad: “Me tocó aprender cada proceso, cada paso, cada fase, desde los tiempos de secado, cómo se maneja el café de calidad, después el proceso y transformación del producto, hasta llegar a la catación».

Uno de los mayores retos que ha enfrentado ha sido: “cómo vas a transmitir al personal lo que vos sentís, si yo soy una persona que me encanta lo que hago, cómo puedo enamorar a los demás para que también sean un apoyo para mí.”

Con sus 33 años, Haisell se siente muy satisfecha de sus logros: “Hubo cambios en mí como profesional, como humano, como persona, porque ya no trataba con las mismas personas de antes, yo tenía que ser un ejemplo para los demás.”

Haissel Beteta en actividad de cierre de Nicafés durante 2020. Foto de Martha Irene Sánchez

Haisell nació en la ciudad de Matagalpa, estudió la secundaria en el Instituto Nacional Autónomo Eliseo Picado (INAEP) y estudió Contaduría Pública y Finanzas en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, (UNAN) Facultad Regional Multidisciplinaria (FAREM) Matagalpa.

“Desde que salí de la universidad tengo muchas habilidades diferentes. La que más me gusta es la de ser resiliente, la de ser empática con las personas y me motiva mucho el ser una persona que da iniciativas”. Expresa

El grupo de Fincas Mierisch es miembro de la Plataforma de Café Sostenible Nicaragüense, Nicafés a partir del año 2020. Esta empresa está ubicada en el 117, carretera Sébaco-Matagalpa.

  • Redacción: Claudia Pineda
  • Revisión y edición: Equipo coordinador y de comunicación de Nicafés